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Lácteos
Por su gran valor nutricional, los lácteos deben estar presentes a diario en nuestra alimentación. Una de las 3 raciones diarias recomendadas debe formar parte del desayuno.
Los lácteos nos aportan una buena dosis de importantes minerales (calcio, fósforo, magnesio) , vitaminas liposolubles (A y D) e hidrosolubles (B2, B1, B6, B12), proteínas de alto valor biológico, hidratos de carbono ( lactosa) y grasa (sobretodo saturada).
Para que no sea monótono, se puede alterar el consumo de leche con el de yogures, queso, cuajada.
Los lácteos se pueden clasificar en:
- Lácteos enriquecidos en fibra que nos ayudan a mejorar el tránsito intestinal.
- Lácteos con esteroles vegetales que ayudan a reducir el colesterol.
- Lácteos funcionales que contribuyen a una mejor salud intestinal, etc.
- Lácteos enriquecidos en calcio.
- Lácteos enriquecidos en vitaminas y minerales que contribuyen a reforzar el sistema inmunitario.
En resumen, debemos ingerir de 2 a 4 raciones de lácteos al día.
Una ración de lácteos es:
- Vaso de 250 ml.
- Dos yogures de 125 ml cada uno.
- Un trozo de queso fresco de unos 90-110 gramos o un trocito de queso curado de 40 gramos.
- Una cuajada.
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